Nacido como un leñador
A n algunas noches cuando me paso por la puerta y mirar hacia el cielo nocturno estrellado, yo sé lo que me llama en realidad: el leñador. Más precisamente, un leñador en Canadá en alguna parte, en los interminables bosques, que están cubiertos por gruesas capas de nieve en invierno. Y luego, cuando la nieve deja paso a la verde y exuberante, que la correa en mi hacha en el bosque y llevar el trabajo de mi día completo. A veces lloro con una voz ronca "timbre" y todo el mundo lo sabe. Luego, cuando llega el alba, me lleva de nuevo a mi modo de que la cabaña en la orilla del bosque, donde mi madre ya está pendiente con las hamburguesas de soja (soy vegetariana). Después de cenar nos vean juntos y aún así (leñadores no tienen muchas palabras) durante un tiempo en el ...
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